Es verano. Estamos en un lugar idílico de merecido descanso. Llega ese familiar graciosillo que este año te dirá que las vacaciones de las maestras y maestros, “gracias” a la COVID-19, van a ser de más de seis meses. No sé si tendrás energía o ánimo para contestar porque pasas de justificarte, porque no quieres entrar al trapo, porque estás cansada/o de explicar tu labor y porque no hay más ciego que el que no quiere ver.

Este informa no es para él, sino para ti, que sabes las horas y horas que has pasado frente al ordenador. Te has convertido en “youtuber”, has grabado vídeos para los más pequeños, has preparado material atractivo para los de primaria, has sufrido por tu alumno con parálisis cerebral sin sus terapias específicas. Como PAS has tenido que seguir yendo a trabajar o someterte a algún ERTE que habría que cuestionar. Has perseguido a los alumnos de secundaria y prorrogando fechas de entrega. Has corregido hasta el infinito. Has sufrido que Séneca nos discrimine en ocasiones por pertenecer a la red de centros concertados, olvidando que somos un servicio sostenido con fondos públicos y por lo tanto pertenecemos al Sistema Educativo Público de Andalucía como reconoce la LEA.

A pesar de todo seguimos mirando adelante por nuestros alumnos y alumnas, siendo mucho más que meros transmisores de contenidos: acompañando a familias en situaciones delicadas de salud, económicas y emocionales, escuchando sus lloros al otro lado de tu móvil personal. Las familias nos han entendido, porque han vivido en su propia piel el trabajo inmenso de la labor docente. Hemos contado también con nuestros compañeros y compañeras de claustro para soportar una carga no aplaudida en los balcones.

Pero no nos rendimos. Hemos analizado en nuestra asamblea sindical cada movimiento de una Consejería que se lavaba las manos a golpe de instrucciones vacías y a destiempo. En nuestro sindicato hemos sacado tiempo para mirar con lupa las normativas y hemos reivindicado nuestros derechos, denunciando las injusticias que los profesionales de la educación hemos sufrido durante la pandemia, tales como:

⦁ Falta de medios técnicos, teniendo que utilizar nuestros ordenadores y conexiones a internet personales sin que nadie se preocupara de si teníamos o no la capacidad necesaria para llevar a cabo las instrucciones que se nos daban, sino simplemente: “haz esto, tú verás cómo te las apañas”.

⦁ Falta de formación necesaria para afrontar esta situación inesperada. Muchas veces se hacen el los centros de trabajo cursos de formación que están vacíos de contenido y dan la sensación de que hay que hacerlos para cubrir unas horas complementarias. Esperemos haber aprendido de esta situación.

⦁ Falta de reconocimiento por parte de patronales que apuestan por seguir haciendo, cada vez más, contratos que no llegan a la jornada completa de 25 horas, con la excusa de tener más flexibilidad a la hora de hacer los horarios, pero la verdad es que ofrecen un contrato precario, sin futuro para los profesionales y con el temor de cada curso de pensar si nos seguirán bajando horas en nuestro contrato.

⦁ Falta de reconocimiento de las Administraciones que siguen sin reconocer derechos como el de la Paga de Antigüedad, el pago de las tutorías y de las coordinaciones, y por supuesto, el no querer incluir en el pago delegado a compañeros/as del PAS. Nos discrimina al no darnos acceso a los cursos que la administración oferta y que, si sobran plazas admitidas de los públicos, podemos optar nosotros.

Descansa, compañero, descansa, compañera. Recibe este GRACIAS inmenso por tu forma de dignificar el derecho a la Educación Pública con tanto cariño y entrega. Nuestro sindicato PHA, seguirá a tu lado para acompañarte en el camino, atendiendo a cada normativa, cada medida, cada duda; para cuidarte y cuidarnos. Porque amamos esta profesión y creemos que, como diría Gabriel Celaya, es un «arma de futuro».

Plataforma Informa 19 – Junio 2020